LOS APLAZAMIENTOS DEL IVA EN 2017

iva_cartela_es_esUna enorme confusión ha creado el Real Decreto-Ley 3/2016 respecto a cómo queda a partir de ahora la cuestión de los aplazamientos, principalmente del IVA, tras su entrada en vigor.

El día 1 de enero de 2017 entró en vigor el artículo 6 de dicho Real Decreto-Ley que viene a prohibir la tramitación de aplazamientos tanto de IVA como de pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades, una medida que de entrada pone en una difícil situación a miles de autónomos y pequeñas empresas que tienen que servirse de dicho mecanismo para poder hacer frente al pago de sus impuestos.

El referido artículo es tajante: “no podrán ser objeto de aplazamiento o fraccionamiento las siguientes deudas tributarias: …f) Las derivadas de tributos que deban ser legalmente repercutidos salvo que se justifique debidamente que las cuotas repercutidas no han sido efectivamente pagadas y g) Las correspondientes a obligaciones tributarias que deba cumplir el obligado a realizar pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades. Las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento a que se refieren los distintos párrafos de este apartado serán objeto de inadmisión“.

Esta medida ha causado un gran número de quejas por su puesta en marcha sin prever ningún mecanismo que modere su aplicación sobre todo a los autónomos y pequeñas empresas, que ven como en vísperas de tener que presentar sus declaraciones correspondientes al último trimestre del año 2016 se ven sin opción de solicitar un aplazamiento o fraccionamiento de su deuda en periodo voluntario.

Finalmente, la Agencia Tributaria, una vez iniciada la campaña del cuarto trimestre de 2016, ha dictado una instrucción que ha publicado el día 13 de enero de 2017 en su página web matizando esta cuestión y permitiendo a los autónomos la solicitud de aplazamientos sin necesidad de probar que la deuda no ha sido cobrada siempre que su importe sea inferior a 30.000 €. De este modo cuando la deuda sea inferior a dicha cantidad, la Agencia Tributaria se compromete a tramitar de forma automatizada esas solicitudes.

Hay que tener muy en cuenta que esta nueva interpretación de la norma se va a aplicar sólo a los autónomos (personas físicas), es decir, que por ejemplo las sociedades limitadas seguirán sin poder solicitar aplazamientos de IVA si no demuestran que esas cuotas de IVA no han sido cobradas.

De este modo y en base a la instrucción publicada por la Agencia Tributaria, a fecha de hoy la situación respecto a los aplazamientos de IVA quedaría del siguiente modo:

Regla general: No se admitirán aplazamientos ni fraccionamientos de IVA salvo que se justifique que dichas cuotas no han sido pagadas. En el caso de que se pudiera probar, si la deuda fuera superior a 30.000 € será necesario, además, aportar garantías suficientes.

Regla específica para autónomos: Cuando la deuda de IVA sea inferior a 30.000 €, podrá solicitarse aplazamiento o fraccionamiento sin necesidad de aportar garantía ni justificar que las cuotas de IVA no han sido cobradas (tal como venía sucediendo antes de la entrada en vigor del Real Decreto-Ley 3/2016). El fraccionamiento tendrá que ser mensual y no podrá superar los doce meses. Cuando la deuda sea superior a los 30.000 €, el autónomo deberá probar que las cuotas de IVA no han sido cobradas para que se tramite su solicitud, que además en este caso podrá ser de hasta un máximo de 36 mensualidades y siempre aportando garantías.

Considero que esta instrucción llega tarde, debería haberse publicado antes del inicio del periodo de presentación de las declaraciones del cuarto trimestre de 2016 para garantizar la tan necesaria seguridad jurídica. Habría sido de desear que antes del uno de enero de 2017 los autónomos hubieran tenido claro cuál iba a ser el criterio de la Agencia Tributaria en relación con los aplazamientos de IVA. Bienvenida sea en cualquier caso la medida si permite a los autónomos solicitar aplazamientos en aquellos momentos en los que su situación económica dificulte en gran medida el pago de la totalidad del IVA en el periodo voluntario. Sin embargo considero que esta medida debía haberse hecho extensiva no sólo a las personas físicas sino también a las pequeñas empresas que funcionan a través de otra forma jurídica. Resulta injusto que una pequeña empresa por el hecho de ser persona jurídica sólo pueda obtener aplazamientos si justifica que no ha cobrado las cuotas de IVA. Esperemos que en un futuro se amplíe esta posibilidad permitiendo que al menos las pequeñas empresas puedan obtener aplazamientos de la misma forma que los autónomos, sea cual sea la forma jurídica que empleen.

Pedro Pablo Maestro.

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