Aprobados los modelos para el pago de las tasas judiciales

Ahora sí que se puede decir que ya están aquí las tasas judiciales. Hoy día 17 de diciembre de 2012 se han publicado en el BOE los modelos para presentar las liquidaciones de estas polémicas tasas. Figuran en la Orden 2662/2012 del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas por la que se regulan los modelos 696 de autoliquidación y 695 de solicitud de devolución.

Esto significa que en la práctica desde el día de hoy ya se debe presentar el modelo 696 y por tanto va a ser plenamente exigible el pago de la tasa judicial para la presentación de las demandas judiciales y los demás escritos para los que es preceptiva.

A pesar de que el día 22 de noviembre entró en vigor la Ley 10/2012 que exigía el pago de estas tasas, lo cierto es que en la práctica no ha sido posible su aplicación puesto que sorprendentemente el Ministerio de Hacienda no tenía preparados los modelos que se deben cumplimentar, lo que ha provocado  inseguridad jurídica y bastante desconcierto.

Si recordamos, una de las consecuencias de la no presentación del pago de la tasa judicial es que no se daría curso por parte del secretario judicial al escrito que no llevara adjunto el justificante de su pago. Con buen criterio no se ha paralizado la administración de justicia por la no aportación de unos justificantes que resultaba de todo punto imposible presentar dada su inexistencia.

En cualquier caso ahora ya no hay excusa puesto que esta Orden da forma a la exigencia legal de desarrollar por parte del Ministerio de Hacienda los modelos precisos para su cumplimiento.

Vamos a explicar un poco en qué consisten estos modelos y cómo hay que presentarlos.

En primer término está el Modelo 696: “Tasa por el ejercicio de la potestad jurisdiccional en los órdenes civil, contencioso-administrativo y social. Autoliquidación”.

Este modelo únicamente se puede obtener por internet, no se podrá adquirir físicamente en estancos ni ningún otro establecimiento.

En la página de la Agencia Tributaria ya está disponible el formulario de este modelo para poder descargar. Este es el enlace:

http://www.agenciatributaria.es/AEAT.internet/Modelos_formularios/modelo_696.shtml

Hay que distinguir dos supuestos:

1º.- Que el obligado sea una Sociedad Anónima o Limitada: En estos casos únicamente se podrá presentar la tasa telemáticamente. Por lo tanto, las sociedades deberán necesariamente acceder a la sede electrónica de la Agencia Tributaria para cumplimentar el modelo, obtener el código NRC justificante del pago de la tasa y posteriormente enviar la declaración telemáticamente.

2º.- Que el obligado sea una persona física o cualquier otra entidad distinta de las sociedades anónimas o limitadas. A todos estos contribuyentes se les permite presentar la declaración bien telemáticamente, como hemos explicado en el caso anterior o bien descargando el formulario desde la página web de la Agencia Tributaria para presentarlo en una entidad bancaria. El formulario se rellena directamente desde la propia página web, la cual generará tres copias para imprimir, que son las que habrá que llevar al banco.

Los justificantes son los que habrá que presentar junto con el documento procesal en el Juzgado.

El otro modelo aprobado es el 695 y es el que se utilizará para solicitar la devolución de parte de la tasa en los supuestos en los que esté así previsto por la ley, ya sea por solución judicial del conflicto o bien por acumulación de procesos. Respecto a este procedimiento de devolución es importante saber que se aplaza hasta el día 1 de abril de 2013 la entrada en vigor de las disposiciones referentes a este modelo.

Al igual que sucede con el modelo 696, también será necesaria la presentación vía telemática en los supuestos de sociedades anónimas o limitadas, permitiéndose la opción de presentarla en forma impresa en los demás casos.

Entradas relacionadas: Entrada en vigor de la nueva ley de tasas judiciales

Publicado en Tasas | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

Entrada en vigor de la nueva ley de tasas judiciales

Hoy día 22 de noviembre de 2012 ha entrado en vigor la conocida como nueva Ley de tasas judiciales, cuyo enlace dejo aquí: Ley 10/2012, de 20 de noviembre, por la que se regulan determinadas tasas en el ámbito de la Administración de Justicia y del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.

Desde este día para poder acceder a la justicia en los ámbitos civil, contencioso-administrativo y parcialmente en laboral, será condición inexcusable el pago de una tasa judicial.

La consecuencia es tajante: si no se acredita el pago de la tasa judicial no se dará curso a la demanda o al escrito procesal correspondiente. Es decir, que más allá de los propios efectos tributarios (la obligación de pago) la tasa despliega sus efectos directos en el ámbito procesal. De este modo la tasa se convierte en un elemento esencial para el acceso a la justicia. Sin su pago no se podrá ejercer el derecho a la tutela judicial efectiva.

Dada la importancia del texto legal aprobado y la repercusión que va a tener en la práctica, con éste voy a iniciar una serie de artículos relativos a esta polémica ley para tratar de explicar en qué consiste, cómo se va a aplicar y de qué modo va a afectar a la hora de acceder a los tribunales de justicia.

Dos elementos destacan por encima del resto en esta nueva ley: el primero es que la tasa afecta tanto a las personas físicas como a las jurídicas. Hasta ahora, las únicas tasas judiciales que había previstas en nuestro ordenamiento jurídico afectaban exclusivamente a las personas jurídicas. Sin embargo a partir de ahora cualquier ciudadano que pretenda interponer una demanda en los ámbitos fijados por la ley estará obligado al pago de la tasa. En principio únicamente quedarán exentos del pago aquellas personas a las que se les reconozca el beneficio de justicia gratuita.

Y el otro aspecto a destacar es su elevada cuantía, algo que sin duda va a servir de freno y en ocasiones y para determinadas personas se convertirá en una auténtica barrera infranqueable a la hora de acudir a los tribunales.

Respecto a la cuantía, para el cálculo de la misma hay que sumar dos partidas: una cuota fija que se ha establecido para cada tipo de procedimiento y otra cuota variable según su cuantía.

Aquí dejo un resumen de las mismas:

Como se observa, interponer una demanda civil de juicio verbal supondrá pagar 150 € de cuota fija; si el procedimiento es ordinario se eleva a 300 €; la interposición de un recurso de apelación serán 800 € de cuota fija y si se pretende acudir al Tribunal Supremo en recurso de casación, la cuota fija a pagar será de 1.200 € y así con cada uno de los procedimientos tal como se refleja en las tablas. Pero a esto debemos sumar en todo caso una cuota variable que será un porcentaje sobre la cuantía del proceso judicial: el 0,5% si la cuantía es hasta un millón de euros y el 0,25% sobre el exceso, con un tope máximo de 18.000 € de cuota variable.

Es decir, que por ejemplo para interponer un procedimiento civil ordinario por el que se reclamaran 5.000 €, habría que pagar 300 € de cuota fija más 25 € de cuota variable. Total 325 €. Si en este mismo supuesto no estuviéramos conformes con la Sentencia y quisiéramos recurrir en apelación, tendríamos que pagar una nueva tasa de 825 €.

Si entramos en asuntos de cuantías superiores, el importe de la tasa resulta demoledor. Por ejemplo, una reclamación de indemnización a una compañía aseguradora de 800.000 € por lesiones muy graves en un accidente de tráfico, supondría tener que pagar una tasa de 4.300 € para poder interponer la demanda. Si en este mismo asunto hubiera que recurrir en apelación, se pagaría una nueva tasa de 4.800 €. Es decir, que o se dispone de esa cantidad de dinero para abonar la tasa o no se podrá reclamar judicialmente un caso de tal envergadura.

Como vemos, la cuantía de la tasa va a variar mucho de unos procedimientos a otros, pero lo que resulta indudable es que no todo el mundo va a poder hacer frente al pago de determinadas tasas. No todo aquel que no tenga derecho al beneficio de la justicia gratuita tiene capacidad económica para pagar tasas de semejantes cuantías.

En el preámbulo de la Ley se justifica la misma diciendo que “El derecho a la tutela judicial efectiva no debe ser confundido con el derecho a la justicia gratuita. Se trata de dos realidades jurídicas diferentes. Desde el momento en que la Constitución encomienda al legislador la regulación del alcance de esta última, está reconociendo que el ciudadano puede pagar por los servicios que recibe de la Administración de Justicia. Sólo en aquellos supuestos en los que se acredite «insuficiencia de recursos para litigar» es la propia Constitución la que consagra la gratuidad de la justicia”.

En mi opinión sí que se quiebra el derecho a la tutela judicial efectiva desde el momento en el que personas que no están exentas de pago no van a poder hacer frente por sus propios medios al pago de tasas tan elevadas y que por tanto no van a poder ejercer su derecho constitucional por falta de medios económicos. En cualquier caso habrá que esperar a que se pronuncie el Tribunal Constitucional al respecto ante los recursos de inconstitucionalidad que ya se han anunciado desde distintos ámbitos que se van a interponer contra esta ley.

Como último apunte en este artículo, mencionar que en materia laboral la tasa se ha establecido únicamente para los recursos de suplicación (500 € de cuota fija aparte de la variable) y de casación (750 € de cuota fija más la variable). En estos casos, cuando el recurrente sea trabajador por cuenta ajena o propia tendrán una exención del 60% de la tasa.

El orden jurisdiccional penal queda excluido del ámbito de esta ley y por tanto no se exigirá tasa alguna para intervenir en procedimientos penales.

Como el tema es muy extenso para un analizarlo con profundidad en un sólo artículo, como he dicho anteriormente en los próximos días iré desglosando en otras entradas los distintos aspectos de esta Ley de tasas recientemente aprobada, quedando mientras tanto a vuestra disposición para responder a cualquier duda que os surja.

Publicado en Tasas | Etiquetado , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Limitaciones a los pagos en efectivo de importe superior a 2.500 euros.

Una de las medidas más llamativas y sin duda de más trascendencia de las aprobadas en la Ley 7/2012 de modificación de la normativa tributaria y presupuestaria y de adecuación de la normativa financiera para la intensificación de las actuaciones en la prevención y lucha contra el fraude es la que aparece en el artículo 7 de la misma referente a la limitación de los pagos en efectivo.

Desde el día 19 de noviembre de 2012, fecha en la que entra en vigor este artículo, no se podrán pagar en efectivo (en papel moneda, moneda metálica, cheques al portador) las operaciones en las que alguna de las partes actúe en calidad de empresario o profesional y que sean de importe igual o superior a 2.500 euros o a su contravalor en moneda extranjera.

Es importante destacar que la limitación afecta no únicamente a los empresarios o profesionales sino también a los particulares cuando paguen estas cantidades a empresarios o profesionales.

Este límite se elevará a 15.000 euros cuando el pagador sea persona física y justifique que no tiene domicilio fiscal en España ni actúe como empresario o profesional.

Con el fin de evitar posibles trucos que pretendan saltar esta obligación, se indica expresamente que para el cálculo de estos 2.500 euros se sumarán los importes de todas las operaciones o pagos en que se haya podido fraccionar la entrega de bienes o la prestación de servicios. Es decir, que si el pago de una operación que supere los 2.500 euros se fracciona en varios pagos de importes inferiores, existe también la prohibición de hacerlos en efectivo.

Esta prohibición viene con una obligación anexa, la de guardar durante un plazo de cinco años el justificante del pago de estas operaciones, así como la de aportar estos justificantes de pago a requerimiento de la Agencia Tributaria.

Esta obligación no se aplicará a los pagos e ingresos realizados en entidades de crédito que podrán hacerse por tanto en efectivo por cuantías superiores a la señalada.

Junto con esta obligación se ha establecido un régimen sancionador para el caso de su incumplimiento y uno de los elementos más importantes de este régimen es que la sanción que se ponga por la infracción se dirigirá tanto al pagador como al receptor. Ambos responderán con carácter solidario, es decir que la Administración podrá reclamar a cualquiera de los dos el cobro de la sanción interpuesta.

La infracción se ha tipificado como grave y la sanción consistirá en el 25% de la cuantía pagada en efectivo. Es decir que en su caso más suave, un pago en efectivo de justo 2.500 euros podrá conllevar una sanción de 625 euros.

Se ha establecido una vía de escape para evitar la sanción pero se ha articulado de modo que sólo una de las dos partes podrá evitarla. Si una de las partes intervinientes (el pagador o el receptor del dinero) denuncia la operación realizada en el plazo de tres meses desde que se produjo, no tendrá que soportar la sanción. Para que tenga estos efectos de exclusión de la sanción, en la denuncia deberá indicarse quién es la otra parte interviniente, cuál es la operación realizada y su importe.

La denuncia sólo tendrá efecto para quitar la sanción al denunciante si se realiza dentro de esos tres meses e igualmente se dice que sólo una de las dos partes podrá beneficiarse de esta medida. Si la otra denunciara con posterioridad ya no podría acogerse a este beneficio, sólo lo tendría el primero que denunció.

Hay que recordar que esta sanción lo es únicamente por realizar el pago de una operación en efectivo, con independencia de si esa operación es fraudulenta o no. Es decir que podría tratarse de una operación perfectamente legal como el pago de una factura declarada por ambas partes y sufrir esta sanción. Si por el contrario esta operación ocultara alguna infracción tributaria, además de la sanción expuesta se sumaría la posible sanción por la infracción tributaria cometida.

El plazo de prescripción de esta infracción es de cinco años.

No me cabe duda que esta disposición va a dar mucho que hablar y creará bastantes conflictos con la Administración, sobre todo en los casos en los que exista dudas sobre si varios pagos que sumen más de 2.500 euros corresponden a una misma operación y se entienden que son pagos fraccionados o por el contrario se trata de operaciones independientes.

Habrá que esperar a partir del día 19 de noviembre cuando entre en vigor para ver cuáles van a ser los criterios que se adopten en la aplicación de esta disposición, teniendo en cuenta además que tal como dispone la Disposición Final Quinta de la Ley este artículo resultará de aplicación a partir de dicha fecha incluso aunque los pagos que se realicen desde entonces se refieran a operaciones concertadas con anterioridad al establecimiento de la limitación.

Publicado en Economía, Gestión tributaria | Etiquetado , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Solicitar certificados de la Declaración de la Renta

La Agencia Tributaria acaba de poner en funcionamiento en su página web una aplicación para obtener de manera inmediata certificados de la declaración de la renta sin necesidad de tener que acudir personalmente a una Administración para solicitarlo y sin necesidad de poseer un certificado digital de usuario.

La forma de obtenerlo es bastante similar a la que ya estaba en funcionamiento para pedir los datos fiscales o el borrador de la declaración en plena campaña de renta.

Lo único que hará falta es entrar en la página que se ha habilitado al efecto, disponer de un teléfono móvil al que nos remitirán un código (CSV) e insertarlo en la casilla que se nos indique. De este modo podremos descargar el certificado de forma inmediata e imprimirlo si fuera preciso.

Como criterio de “seguridad”, en el momento de solicitarlo nos pedirán que pongamos el importe de la casilla 620 de la declaración para el caso de las rentas de los años 2010 o 2011,  o bien la casilla 698 si el certificado se refiere a los ejercicios 2008 o 2009. En el supuesto de que el año solicitado no se hubiera presentado declaración o bien su importe fuera cero, en su lugar deberemos introducir los datos de una cuenta corriente bancaria que figure a nuestro nombre.

No cabe duda que va a resultar una opción muy práctica y rápida para obtener un certificado de este tipo, más teniendo en cuenta que según datos de la propia Agencia Tributaria anualmente se solicitan más de un millón de certificados de IRPF.

Quizás la cuestión que puede generar más dudas y resultar más criticable sea la de los medios de seguridad adoptados, puesto que al igual que sucede con los datos fiscales, cualquier persona que disponga de nuestra renta puede tener fácil acceso para solicitar certificados en nuestro nombre y acceder a nuestros datos privados. Si tenemos en cuenta que hoy en día la declaración de IRPF se suele  aportar para realizar infinidad de trámites: ante organismos públicos, entidades bancarias, colegios, etc., podemos comprobar que no resulta demasiado complicado tener acceso a nuestros datos.

Bajo mi punto de vista son plausibles todos los intentos por agilizar trámites utilizando los medios tecnológicos que disponemos, puesto que no cabe duda que esto evitará muchos desplazamientos a los ciudadanos y además supondrá un importante ahorro de trabajo para la Agencia Tributaria, sin embargo creo que en lo que se refiere a la obtención de datos personales se debería exigir un plus de seguridad y en este caso concreto en el que se van a entregar certificados válidos de la declaración de la renta, entiendo que cuanto menos debía ser necesaria la posesión de un certificado digital de usuario o el DNI electrónico para su entrega.

En cualquier caso, es un recurso que tenemos ahora a nuestra disposición y que podemos utilizar a través de la sede electrónica de la página de la Agencia Tributaria siguiendo esta ruta: sede electrónica –> certificaciones (dentro del cuadro de “Procedimientos, servicios y trámites”) –> Declaraciones tributarias –> Certificados Tributarios. Expedición de certificados tributarios. IRPF (pulsar en Trámites)–> Solicitud y recogida inmediata.

Publicado en IRPF | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

Apuntes sobre los nuevos tipos de IVA

Se acaba de aprobar la última (por el momento) subida de los tipos de IVA, una medida que, como cabe esperar, previsiblemente va a afectar de un modo muy negativo al consumo. Precisamente los efectos negativos sobre el consumo se agudizan si tenemos en cuenta que esta es la segunda subida de los tipos de IVA que se produce en España en los últimos dos años. La anterior fue en el año 2010 con el Real Decreto-Ley 6/2010 de medidas para el impulso de la recuperación económica, que entró en vigor el día 1 de julio de 2010. En aquel entonces se elevó el tipo general del 16% al 18% y el reducido del 7% al 8%, lo que significa que de un modo acumulado, el tipo general de IVA ha pasado en nuestro país del 16% al 21% en un plazo de dos años (cinco puntos porcentuales más) y el reducido del 7% al 10% (tres puntos más).

La reforma se ha articulado a través del Real Decreto-Ley 20/2012 de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad, cuya entrada en vigor para estas medidas fiscales será el día 1 de septiembre de 2012.

Vamos a explicar cómo queda el nuevo esquema del IVA con esta reforma y a qué productos y servicios afecta.

Como sabemos, hasta ahora teníamos tres tipos de IVA diferenciados: un tipo general (18%), un tipo reducido (8%) y uno superreducido (4%).

Con la reforma aprobada se mantiene este mismo esquema, si bien el tipo reducido se eleva al 10% y el general al 21%. Únicamente el tipo superreducido se mantiene inamovible en el 4%.

TIPO SUPERREDUCIDO (4%)

No se modifica este tipo de IVA para los bienes y servicios que figuran enumerados en al artículo 91.Dos de la Ley del IVA, entre los que cabe destacar:

  • Los productos básicos como el pan, harina, huevos, leche, quesos, frutas, verduras, hortalizas, legumbres, tubérculos y cereales.
  • Los libros, periódicos y revistas.
  • Los medicamentos para uso humano, sustancias medicinales y productos intermedios utilizados en su obtención.
  • Los vehículos destinados para personas con movilidad reducida.
  • Las prótesis e implantes internos para personas con minusvalía.
  • Los servicios de teleasistencia, ayuda a domicilio, centro de día y de noche y atención residencial.
  • Las viviendas calificadas administrativamente como de protección oficial de régimen especial o de promoción pública, con los requisitos que se establece en el citado artículo.

Algo a tener en cuenta es que la adquisición de la vivienda habitual, que hasta ahora venía tributando al 4%,, tal como se fijó en la Disposición Adicional Quinta del Real Decreto 20/2011, a partir del 1 de enero de 2013 pasará a tributar por el nuevo tipo reducido: 10%.

TIPO REDUCIDO (10%)

Junto con la subida de dos puntos (del 8 al 10), la principal novedad referente a este tipo es que dejan de pertenecer a este grupo varios bienes y servicios que a partir del día 1 de septiembre tributarán al nuevo tipo general (21%), lo cual supondrá para los mismos un enorme aumento de 13 puntos porcentuales.

Concretamente, se eliminan del tipo reducido y pasarán a tributar al tipo general (21%):

  • Las flores y plantas ornamentales.
  • Los servicios mixtos de hostelería (discoteca,  espectáculos, etc.)
  • Entradas a teatros, circos, cines, parques de atracciones, conciertos y otros espectáculos.
  • Servicios prestados por artistas, directores y técnicos personas físicas.
  • Servicios prestados a personas físicas que practiquen el deporte o la educación física.
  • Servicios funerarios.
  • Servicios de peluquerías.
  • Asistencia sanitaria, dental y curas termales
  • Servicios de radiodifusión y servicios de televisión digital.
  • Adquisición de obras de arte.

El resto de supuestos previstos en el artículo 91. Uno de la Ley del IVA permanece con el 10% de IVA.

TIPO GENERAL (21%)

Este tipo afecta a todos los bienes y servicios no incluidos en ninguno de los grupos anteriores.

La principal novedad, aparte de la subida del tipo es que como ya hemos dicho, hay una serie de bienes y servicios (todos los que acabamos de reseñar) que van a pasar automáticamente de un tipo de IVA del 8% al nuevo tipo general del 21%.

Es importante reseñar que pese a los rumores que presagiaban que la medida entraría en vigor inmediatamente, finalmente lo hará el día 1 de septiembre, lo cual supone un alivio sobre todo para sectores como el turismo para el que podría haber supuesto una auténtica debacle la imposición de esta medida en plena campaña turística de verano. Por lo tanto será a partir del día 1 de septiembre cuando habrá que facturar ya con los nuevos tipos de IVA.

En relación con esto es importante recalcar la importancia de aplicar correctamente el principio del devengo para determinar qué tipo de IVA se debe aplicar a cada operación, sobre todo en aquellos supuestos en los que suelen surgir dudas, como son los casos de pagos anticipados, pagos periódicos o casos en los que haya que emitir facturas rectificativas, a fin de evitar una incorrecta aplicación del tipo y evitar problemas.

Por último reseñar que también se han elevado los tipos del régimen especial del recargo de equivalencia, que pasarán del 4% al 5,2% para el tipo general y del 1% al 1,4% para el tipo reducido. El resto de tipos no sufre variación.

Es aún pronto para saber qué consecuencias va a tener esta nueva subida de tipos, aunque pocas conclusiones positivas se adivinan salvo el lógico aumento de la recaudación puesto que no cabe duda que esta medida va a retraer aún más si cabe el consumo con las terribles consecuencias que ello está suponiendo tanto para las empresas como para los particulares.

Publicado en IVA | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

El aplazamiento o fraccionamiento del pago de la declaración de la renta.

Una de las preguntas que inevitablemente más me hacen en el momento de confeccionar una declaración de la renta cuando resulta positiva, es si se puede aplazar o fraccionar el pago.

Efectivamente la normativa del Impuesto, concretamente el artículo 62.2 del Reglamento del Impuesto sobre la Renta concede la posibilidad de fraccionar el pago en dos cuotas sin que tengamos que abonar intereses ni recargo alguno.

La primera cuota sería del 60% de su importe y se paga en el momento de presentar la declaración y la segunda cuota sería del restante 40% y se pagaría el día 5 de noviembre, en este caso de 2012.

Lo más importante es que este fraccionamiento es automático sin necesidad de justificar ante la Administración ninguna situación económica para que nos lo concedan. Basta con marcar esta opción en la propia declaración de la renta y será suficiente, puesto que no se necesita que sea aprobado ya que es un fraccionamiento otorgado por la propia normativa del impuesto.

Los requisitos para que se pueda disfrutar de este beneficio son que se presente la declaración dentro del plazo establecido (este año hasta el 2 de julio de 2012) y por otra parte que no se trate de una declaración complementaria de otra anterior. Cumpliendo estos dos requisitos, el fraccionamiento resulta automático.

Sin embargo esta no es la única posibilidad de fraccionar o aplazar el pago de la declaración. Puede que la situación económica del contribuyente dificulte el pago de la declaración incluso acogiéndose al fraccionamiento que he expuesto anteriormente y necesitemos pedir un aplazamiento a más largo plazo. En este caso, como cualquier otra deuda tributaria es posible solicitar un aplazamiento o fraccionamiento mayor.

Aquí el aplazamiento sí que nos lo tiene que conceder la Agencia Tributaria y será necesario justificar la existencia de dificultades económico-financieras que impidan de forma transitoria efectuar el pago en los plazos establecidos, tal como dice el artículo 65.1 de la Ley General Tributaria.

Para ello habrá que presentar, junto con la declaración, una solicitud de aplazamiento del pago y hay que tener en cuenta que en el supuesto de que nos lo concedan tendremos que abonar intereses de demora (que para el año 2012 y a fecha de redacción de esta entrada, son del 5%)

Otro aspecto a tener en cuenta, es que si el importe de la declaración cuyo pago solicitamos que se aplace es inferior a 18.000 Euros, no será preciso aportar ningún tipo de garantía para su concesión, pero si el importe supera dicha cifra, en principio será preciso que se aporte aval bancario o en caso de no poder aportarlo, justificar esta imposibilidad y ofrecer cualquier otro tipo de garantía que se estime por la Administración como suficiente.

En resumen, las dos opciones para aplazar el pago de la declaración que disponemos son la de acogernos a la posibilidad del fraccionamiento automático en los dos plazos que he señalado anteriormente, sin necesidad de justificar causa alguna y sin devengo de intereses de demora o bien solicitar un aplazamiento en los términos generales de cualquier deuda tributaria.

Publicado en IRPF, Recaudación | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Plazos para la Declaración de la Renta 2011

Aunque aún no se ha iniciado el plazo general para presentar la Declaración de la Renta, ya puede decirse que ha comenzado la campaña de la Renta 2011, puesto que desde hace unos días es posible confirmar el borrador de la declaración que elabora la Agencia Tributaria.

Por ello, para tener una visión general de esta campaña de Renta 2011 voy a exponer de modo esquemático los plazos más relevantes a tener en cuenta.

PRESENTACIÓN DE LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

–         El plazo general para presentar la declaración es del 3 de mayo al 2 de julio de 2012. Este año, el plazo se amplía hasta el día 2 de julio debido a que el día 30 de junio (fecha habitual de finalización del plazo para presentar las declaraciones) es sábado.

–         Si la declaración resulta positiva (a pagar) y se opta por domiciliar el pago, el plazo se acorta: del 3 de mayo al 27 de junio de 2011.

BORRADOR DE LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

–         En caso de que no hayamos recibido el borrador de la Declaración en nuestro domicilio, el plazo para conseguir el número de referencia con el cual poder obtener el borrador  de la declaración es del 10 de abril al 2 de julio de 2012.

–         Una vez que tenemos el borrador, el plazo para modificarlo, confirmarlo o suscribirlo si se hace por vía telefónica, por internet, por SMS o por banca electrónica es del 10 de abril al 2 de julio de 2012.

–         El plazo para modificar, confirmar o suscribir el borrador si se hace por vía presencial en las oficinas de la Agencia Tributaria es del 3 de mayo al 2 de julio de 2012.

–         En cualquiera de los casos, si el borrador resulta a pagar y se opta por domiciliar el pago en una cuenta bancaria, el plazo se acorta hasta el 27 de junio de 2012.

DATOS FISCALES PARA EFECTUAR LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

–         El plazo para obtener el número de referencia con el cual visualizar los datos fiscales para confeccionar la declaración es del 10 de abril al 2 de julio de 2012.

CITA PREVIA:

–         El plazo para solicitar, cambiar o anular la cita previa con la Agencia Tributaria para confeccionar la Declaración de la Renta o modificar el borrador es del 19 de abril al 2 de julio de 2012.

Además de los plazos que he comentado, también es conveniente tener en cuenta lo siguiente:

Cuando se opta por domiciliar el pago de la declaración en una cuenta corriente (ya sea confirmando el borrador o presentando la declaración) el día que se cargará el pago en la Entidad Bancaria será el último día para presentar la Declaración, es decir, el 2 de julio de 2012.

Por lo que respecta a los datos fiscales y al borrador, si cuando se confeccionó la Declaración del año 2010 se marcó la opción de solicitar los datos fiscales y/o borrador para este ejercicio, éstos deberían llegar por correo ordinario al domicilio del contribuyente que lo solicitó. Si no llegan por esta vía, habría que obtener previamente el número de referencia para poder conseguirlos dentro de los plazos que he indicado anteriormente.

A grandes rasgos este es el “calendario de la Renta 2011” con los plazos más importantes que debemos tener en cuenta. En posteriores entradas durante los próximos días iré explicando algunas de las novedades más relevantes este año para realizar correctamente la Declaración de la Renta 2011.

Aquí dejo un enlace a la página que la Agencia Tributaria ha creado expresamente para la campaña de la Renta 2011.

Publicado en IRPF | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Notificaciones de la Agencia Tributaria en vacaciones

Como ya es sabido, y a estas alturas sería preocupante que aún hubiera sociedades que no lo supieran, todas las sociedades mercantiles vienen obligadas desde hace un año a recibir la totalidad de las notificaciones que practique la Agencia Tributaria por vía telemática. Ya no se realizarán notificaciones por correo ordinario.

Este sistema de notificaciones que agiliza mucho la comunicación entre la Agencia Tributaria y los contribuyentes, entraña el inconveniente de tener que estar muy atentos a nuestro buzón de correo para comprobar regularmente si se han recibido notificaciones.

Si a los diez días de habernos dejado una notificación, no la abrimos, la consecuencia será que se nos dará por notificados a todos los efectos.

La Orden EHA/3552/2011 de 19 de diciembre viene a resolver un problema práctico que se había creado en perjuicio de las sociedades y profesionales y era el de las notificaciones en periodos vacacionales, puesto que cualquier día del año se podían recibir notificaciones y como para poder abrirlas es preciso hacerlo desde un ordenador donde dispongamos de certificado digital, esto causaba problemas de organización sobre todo a las pequeñas empresas y despachos profesionales.

Esta Orden desarrolla la previsión que instauró el Real Decreto 1615/2011 que modifica el también Real Decreto 1363/2010, de tal modo que ahora es posible comunicar hasta un total de 30 días por año durante los cuales no recibiremos ninguna notificación de la Agencia Tributaria.

Basta tan sólo con acceder con nuestro propio certificado digital a la página que la Agencia ha creado al efecto dentro de la sede electrónica y seleccionar los días que deseemos no recibir notificaciones. Sin certificado digital no será posible acceder.

Esta es la página desde donde poder realizar este trámite y seleccionar los días que queramos marcar:

www1.agenciatributaria.gob.es/L/inwinvoc/es.aeat.dit.adu.itti.percor.CalAccio?pAccion=accConsulta

No es necesario que los treinta días sean consecutivos, se pueden partir a conveniencia nuestra y además es posible modificarlos con posterioridad, si bien se nos advierte que la solicitud debe hacerse al menos con una antelación de siete días naturales al primer día en que vaya a surtir efecto, es decir, no solicitemos hoy que mañana ya no queremos recibir notificaciones puesto que no será efectivo.

Hay que tener en cuenta un par de cuestiones importantes, la primera es que esto no convierte a estos días en inhábiles. Si hemos recibido una notificación con anterioridad a estos días señalados y comienza el cómputo de un plazo, esos días no se descontarán del cómputo, puesto que a todos los efectos son hábiles. La única consecuencia es, por tanto, que durante esos días no recibiremos notificaciones.

La segunda es que se ha establecido que el retraso en una notificación por parte de la Agencia motivado por el señalamiento de estos días se entenderá que es una dilación no imputable a la Administración.

Por tanto recomiendo a las empresas que estudien qué días les resultarán más convenientes fijar para no recibir notificaciones y que hagan uso de esta facultad para evitar recibir notificaciones en fechas en las que el personal encargado de controlar estas cuestiones no se encuentre operativo. Esto evitará muchas incomodidades.

Como consejo, teniendo en cuenta que desde que nos dejan una notificación en nuestro buzón tenemos un plazo de diez días para abrirla, yo no fijaría como días para no recibir notificaciones justo aquellos en los que previsiblemente estemos fuera, sino que comenzaría a marcar al menos cinco días antes, de modo que si nos notifican por ejemplo un plazo para efectuar alegaciones, atender un requerimiento o interponer un recurso, tengamos tiempo suficiente para cumplirlo sin que nos afecte a los días que teníamos previsto iniciar nuestras vacaciones.

E igualmente, si la empresa tiene una asesoría o un despacho profesional que se encarga de estas cuestiones, sería aconsejable que adecuaran esos días a los mismos que tenga su asesor.

Aquí dejo el enlace a la Normativa:

Orden EHA/3552/2011 de 19 de diciembre de 2011

Real Decreto 1363/2010 de 29 de octubre de 2010

Real Decreto 1615/2011 de 14 de noviembre de 2011

Publicado en Gestión tributaria | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Apuntes sobre las nuevas medidas fiscales anunciadas en el debate de investidura

Todos hemos asistido con expectación al debate de investidura de quien a estas horas ha obtenido el respaldo de los diputados para convertirse en el sexto Presidente de Gobierno de la democracia, D. Mariano Rajoy, a fin de conocer cuáles van a ser las líneas de actuación del nuevo Gobierno de España para este inicio de legislatura.

Dado el momento tan delicado por el que atravesamos, muchos son los retos a afrontar y el futuro dirá en qué grado van a poder cumplirse o hasta qué punto será necesario modificar las medidas anunciadas, más aún en una situación económica tan dramática y cambiante como la que estamos viviendo.

Por lo que respecta al ámbito fiscal, en el debate se han avanzado algunas de las medidas que se pretende poner en funcionamiento y tal como se nos ha dicho, parece que se va a dar celeridad a la implantación de las mismas.

Vamos a desglosarlas un poco para hacernos una idea de los cambios que se van a producir en los próximos meses.

A groso modo, se puede decir que un gran bloque de las reformas fiscales anunciadas va a afectar directamente a los autónomos y a las PYMES. Según se ha manifestado, se pretende crear en los próximos meses una ley de apoyo a los emprendedores, que al parecer incluiría algunas medidas tales como la creación de un modelo de compensación automática, de un modo similar a la ya existente cuenta corriente tributaria y cuya finalidad sería la posibilidad de compensar cualquier deuda que se tenga reconocida por una Administración Pública.

Hará falta ver de qué modo se pretende articular esta medida y si realmente se va a transformar en la regla general para la compensación de todo tipo de deudas con la Administración, puesto que esto podría suponer un auténtico alivio para las pymes y autónomos que tengan deudas reconocidas a su favor y que no se verán forzados a seguir pagando impuestos pese a tener un crédito con la Administración, que todos sabemos que por regla general su cumplimiento suele dilatarse mucho más en el tiempo.

Aunque sin duda, mayor impacto ha tenido el anuncio referente al momento de pago del IVA. Se ha anunciado que se reformará el IVA en el sentido de que no se tendrá que pagar este impuesto hasta el momento en que realmente se haya producido el cobro de la correspondiente factura.

Esta es una vieja aspiración de empresas y autónomos que si finalmente se pone en marcha sí que supondrá un auténtico respiro para este colectivo que hasta ahora se veía ante la injusta en mi opinión tesitura de ver cómo se realiza un trabajo que no se cobra o se cobra tarde y pese a ello se tiene que liquidar el IVA de dicha factura ante la Hacienda Pública.

Es decir, que no sólo se tiene que sufrir las consecuencias de la morosidad sino también verse obligado a adelantar a la Agencia Tributaria un impuesto no cobrado.

En la actualidad existe un mecanismo para la recuperación de un IVA no cobrado, pero que sólo se puede poner en funcionamiento en momentos muy concretos. Me refiero al establecido en el artículo 80 en sus apartados 3 y 4 de la Ley del IVA, pero que se aplica a los supuestos en los que el pagador ha entrado en concurso de acreedores o bien cuando la deuda se considere según este artículo como total o parcialmente incobrable. Pero como ya digo, es un mecanismo específico, con unos plazos tasados (debe transcurrir, según el supuesto entre 6 meses y un año para poder aplicarlo) y debe interponerse reclamación judicial o instar requerimiento notarial para su aplicación.

La medida que se pretende implantar parece que va encaminada a que la regla general sea la del cobro efectivo para liquidar el impuesto, lo cual supondría un cambio radical en la práctica del impuesto. Cabe esperar que se establecerán mayores mecanismos de control para aplicar este nuevo criterio. Habrá que esperar de todos modos a saber de qué modo se concreta esta reforma para ver su efectividad y esperemos que los requisitos que se establezcan para su aplicación no supongan maliciosos obstáculos para la puesta en marcha de una medida a mi entender más que necesaria.

Una cuestión que no ha quedado resuelta es qué va a suceder con los tipos de IVA. El genérico anuncio reiterado en el debate por el ya investido Presidente del Gobierno de no subir los impuestos no despeja por completo esa incógnita. Lo que sí ha dicho es que piensa mantener el tipo superreducido (4%) para la adquisición de vivienda pero especificando que sólo cuando se trate de vivienda habitual y con un límite, que no ha desvelado, en su precio de adquisición.

Y ya que menciono la vivienda habitual, otra de las medidas de gran impacto mediático anunciadas es el regreso de la deducción por adquisición de la vivienda habitual hace relativamente poco tiempo eliminada parcialmente por el anterior Gobierno.

Estas últimas medidas ponen de relieve que el nuevo Gobierno va a apostar por incentivar la adquisición de viviendas, aunque considero que mientras no se reactive el crédito bancario, para una gran parte de la población seguirá siendo muy complicado acceder a la misma pese a los estímulos fiscales creados. De cualquier modo, sin duda que inicialmente esta medida va a ser ampliamente aplaudida por todos aquellos que están inmersos en la actualidad en el pago de hipotecas y que van a poder volver a desgravarse los pagos realizados. Como todas las medidas, también habrá que esperar en este caso para saber de qué modo se reinstaura y si van a tener algún tratamiento especial los que hayan adquirido la vivienda con anterioridad a cuando entre en vigor la reforma.

Sobre el Impuesto de Sociedades, también se han anunciado reformas en principio favorables a las empresas, tales como la eliminación de las limitaciones que actualmente existen para aplicar el tipo del 20%, así como la ampliación a doce millones de euros el límite para la aplicación del régimen especial para empresas de reducida dimensión. También se ha dicho que se pretende aumentar a los quinientos mil euros el límite para aplicar el tipo del 25%.

Por último y como otra de las medidas llamativas anunciadas, está la de que tributarán diez puntos menos los beneficios no distribuidos que se destinen a la adquisición de nuevos activos, es decir que se pretende premiar la reinversión de los beneficios en la empresa por encima de su distribución a los socios.

Estas son algunas de las medidas fiscales que se han podido desgranar de todo lo manifestado en el debate de investidura. Como he dicho antes, la situación económica tan dependiente de la evolución de los mercados que estamos viviendo, pienso que marcará el devenir de esta y cualquier otra reforma fiscal que se piense acometer. Es evidente que en el discurso únicamente se han anunciado medidas fiscales que resultan favorables para los ciudadanos, pero creo que no hay que descartar que junto a ellas se tengan que poner en marcha otras que no resulten tan populares. Habrá que seguir atentos a los acontecimientos.

Publicado en Economía, IRPF, IVA | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Plazos para la Declaración de Renta 2010

Ya ha llegado el mes de mayo y con él una nueva campaña de la Declaración de la Renta, aunque en puridad la campaña comenzó hace ya un mes con la posibilidad de aceptar el borrador de la declaración que proporciona la Agencia Tributaria.

Al existir ahora más medios y formas de presentar la declaración, vamos a exponer aquí los plazos que debemos tener en cuenta en esta campaña de Renta 2010:

AUTOLIQUIDACIÓN DE LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

–         El plazo general para presentar la declaración es del 3 de mayo al 30 de junio de 2011.

–         Si la declaración resulta positiva (a pagar) y se opta por domiciliar el pago, el plazo se acorta: del 3 de mayo al 27 de junio de 2011.


BORRADOR DE LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

–         El plazo para solicitar el borrador de la declaración es del 4 de abril al 27 de junio de 2011.

–         El plazo para modificar, confirmar o suscribir el borrador si se hace por vía telefónica o por internet es del 4 de abril al 30 de junio de 2011.

–         El plazo para modificar, confirmar o suscribir el borrador si se hace por vía presencial en las oficinas de la Agencia Tributaria es del 3 de mayo al 30 de junio de 2011.

–         En estos dos últimos casos, si el borrador resultara a pagar y se opta por domiciliar el pago, el plazo se acorta hasta el 27 de junio de 2011.


SOLICITUD DE LOS DATOS FISCALES PARA EFECTUAR LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

–         El plazo para solicitar los datos fiscales a la Agencia Tributaria para confeccionar la declaración es el mismo que para solicitar el borrador: del 4 de abril al 27 de junio de 2011.

Respecto a la cuestión de las domiciliaciones de los pagos, cuando se opta por domiciliar el pago de la declaración en una cuenta corriente (ya sea confirmando el borrador o presentando la declaración) el día que se cargará en la Entidad Bancaria el pago será el 30 de junio (aunque la declaración se haya presentado mucho antes). Éste es el motivo por el que se acortan los plazos para presentar estas declaraciones hasta el día 27 de junio, para que técnicamente haya tiempo suficiente para que puedan llegar correctamente las órdenes de domiciliación a las Entidades Bancarias.

Por lo que respecta a los datos fiscales, cuando se confeccionó la declaración del año pasado si se marcó la opción de solicitar los datos fiscales para este ejercicio, en principio estos datos deberían llegar a nuestros domicilios. Existe la posibilidad de solicitarlos a través de distintos medios: por internet, vía telefónica o presencialmente en las oficinas de la Agencia Tributaria (incluso en otros organismos como algunas Comunidades Autónomas donde se ha firmado un convenio al respecto).

Desde luego, el método más rápido es consultar los datos a través de la página web de la Agencia Tributaria si se dispone de certificado digital. Si no se dispone de él, también es posible hacerlo con un número de referencia personal que nos proporciona la Agencia Tributaria y que se puede obtener a través de su página web (para ello necesitaremos proporcionar nuestro NIF, el importe de la casilla 698 de la declaración de Renta 2009 y un número de teléfono móvil).

Como siempre digo cuando llegan estas fechas, los plazos son amplios pero no es conveniente apurarlos. No está de más recordar que en los casos en los que la declaración resulta a devolver, cuanto antes se presente antes se tramitará su devolución.

Pinchar aquí para enlace a Información de la Agencia Tributaria sobre la campaña de Renta 2010

Pinchar aquí para obtención del número de referencia para los datos fiscales y el borrador.

Publicado en IRPF | Etiquetado , , , , | Deja un comentario